Isabel Torres & Mariana Yepes
La revolución del DRAG

LA REVOLUCIÓN DEL DRAG
Ser Drag Queen no es sólo usar tacones, un maquillaje exagerado y ser hombre. Ser Drag Queen es un arte, la creación de un personaje y el objetivo de este, es una nueva cultura, un nuevo mundo, un nuevo MOVIMIENTO.
Para nadie es un secreto que a través del arte muchas personas encuentran una forma de expresión, por ejemplo, los graffiteros, que con su arte urbano en las paredes de Cali han mostrado su rechazo contra el gobierno y los asesinatos de jóvenes inocentes. Así como ellos, existen hombres que deciden realizar todo un performance para impactar en la sociedad, ellos son las DRAG QUEENS.
Empecemos por el concepto de drag queen, en google encontramos que los drags queens son personas que crean e interpretan personajes andróginos, por entretenimiento, parodia, sátira, etc. No debe confundirse con las identidades transgénero. Pero esta es la definición de google, de acuerdo con la drag queen, AltaGracia, “las drag queen es algo artístico, no necesariamente tienen que ser femeninas, hay unas que usan barba, hay otras que usan pelo, otras que son muy masculinas y no saben manejar tacones, y esta bien, porque el drag queen no tiene límites”.
Asimismo, cabe aclarar que hacer drag no es una burla contra las mujeres como se empieza, ya que ellos no crean personajes femeninos específicamente, sino que algunos se dedican a hacer personajes andróginos, que de acuerdo con las situaciones que se viven en el país se puede transformar y expresar eso, en el caso de Altagracia, ha realizado drag político, en el que marcha por su libertad y la comunidad LGTBI a la que pertenece.
El drag es una revolución, así lo define la drag queen Shantal. “Llevamos todo al límite. esto no es una copia de una mujer, es una exageración con la que queremos educar en la sociedad”. Y sí, debemos dejar de pensar que las drag queens son una burla, porque son personas que se dedican a expresar a través del arte problemas climáticos, sociales y educativos.
No podemos quedarnos con los estereotipos que nos han planteado desde siempre, porque el proceso de transformación al que se someten estos hombres es bastante doloroso, desde los kilos de maquillaje que usan, hasta los tacones y las fajas para lograr que su performance sea un ARTE REVOLUCIONARIO que no impacte en la sociedad y que ayude a generar un cambio.
“Nace la necesidad de las maricas, de las trans, de las putas, de las no binarias, demostrar que estamos acá, que podemos hacerlo. Que no necesitamos la aprobación de nadie, que no necesitamos del gobierno facho, de los policías abusadores, no necesitamos de nadie. Y espacios como este, más allá de la ciudad de la que seamos, muestra que colombia estamamada, esta parada en la raya (...) ¡Resistencia Hijueputa!"
